Tras un 2-2 en Uruguay, el "xeneize" tenía la clasificación en la palma de la mano, teniendo en cuenta que el resultado sacado en tierras vecinas no era para nada malo, a pesar de que el empate llegó faltando cinco minutos.
Boca no pudo jugar. No hubo reacción ante la adversidad, durante toda esta década remontaba partidos y series que parecían perdidas, jugaba en lugares muy hostiles con suma autoridad, pero algo se perdió. ¿La mística? ¿la experiencia? ¿las ganas de ganar?. Es muy complejo responder eso, yo no creo que los jugadores se hayan olvidado de eso.
La fase de grupos fue superada con holgura. Sin embargo, los 15 de 18 puntos sacados, no mostraron un gran rendimiento de los de Ischia. Los partidos se ganaron con lo justo o jugando de regular a mal. A pesar de ello, Boca en otros años pasaba la ronda inicial en la última fecha con mucho sufrimiento, así que hasta el momento no era el problema.Una vez alcanzada la instancia de octavos de final, Román decía que "acá comienza la verdadera Copa" y un lugar donde Boca se siente como en su casa, en partidos de ida y vuelta. Series donde durante estos 10 años, ha demostrado que adquirió una experiencia increible, no sólo en la Libertadores, incluso en la Sudamericana o Recopa.
Sin embargo, los récords están hechos para que un día se corten. Con la derrota de ayer, Boca perdió un invicto de 31 partidos en la Libertadores (cuando perdió en el 2003 contra Paysandú de local, con gol de Iarley) y un dineral infernal por no seguir avanzando en la competencia (más de U$S2.000.000).
Se podía observar en el torneo doméstico que Boca no estaba y no está jugando para nada bien y que en la tabla de posiciones se ubica décimosexto y con serias dificultades para clasificarse para la próxima edición del máximo torneo continental. Sin embargo, aún existía la posibilidad de que saque ese juego que a partir de la fase final solía plasmar. Nada de ello sucedió.

La piña fue tremenda. Un gancho al mentón, que produjo el casi "K.O" de Ischia, quien afirmó que continuará en su puesto. A pesar de ello, la situación no es para nada estable.
Por su parte, Martín Palermo dijo "no estábamos a la altura de las circunstancias. Hace rato que no andamos por el camino correcto. Es culpa nuestra, tal vez también del técnico, es culpa de todos... No es bueno hablar en caliente. Hay que ser muy autocríticos y ponerse a analizar el futuro. Por algo llegamos a ésta situación". Hay una clara lectura entre medio de dichos testimonios.

Por ahí haya una renovación del plantel o por ahí no. La necesidad imperiosa de plata hizo vender a Jesús Dátolo (pilar del equipo xeneize durante parte del 2007 y 2008) produjo un claro declive del nivel de Boca, sumado a algunas lesiones: J.R. Riquelme (con su fascitis plantar), Rodrigo Palacio (pubialgia), Palermo (con la rotura de los ligamentos cruzados), Battaglia y Vargas (ambos con problemas constantes), Morel Rodríguez (con un desgarro), el mal planteo del técnico (ya que Boca no juega bien hace mucho), la poca/nula relación entre referentes (cuestión de egos entre Palermo y Riquelme) y demás causas que se vieron y salieron claramente.
¿Qué será del "xeneize"? ¿Se habrán mal acostumbrado los hinchas y la prensa que siempre obtenga buenos resultados? ¿Fue un fracaso?
Fotos 1 y 3: Olé; Foto 2: La Nación
muy buen blog chabón!!! periodismo inteligente en la web para variar. Felicitaciones.
ResponderEliminarAhora si: manto de piedad sobre este boca, que al periodismo le encanta hacer comparaciones absurdas ("qué pasa si boca sale último en el torneo" y giladas por el estilo). Se perdió y no hay con que darle, uno de los peores partidos que le recuerdo a mi Boca. Pero de ninguna manera el peor: piensen en los cuatro que se comieron contra las chivas de guadalajara, mucho más vergonzante, con saliva del chino benítez incluída... y no hablo del Boca que era un cabaret y se comía 6 de racing en la bombonera..como siempre el árbol nos tapa el bosque
juani