miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tensión

Con la toma de escuelas porteñas y la marcha para recordar La Noche de los Lápices se está avizorando una mayor participación por parte de los estudiantes. Estos alumnos han realizado una de las movilizaciones más importante de nuestro país en los últimos años. Con más de 30.000 personas que marcharon hasta Plaza de Mayo se nota un claro involucramiento por parte del estudiantado con claro mensaje debajo de la alfombra.

Estos jóvenes a los que no se les veía participación e involucramiento sino un estado de pasividad demuestran que el futuro de su país y sus derechos les importan, les interesan, lo defienden.

Los estudiantes secundarios demuestran esa tradición de lucha, de reclamo a una educación en condiciones dignas, intentando escribir una nueva página de la historia nacional.

Sin embargo, en el país hay un conflicto entre dos poderes importantes: Ejecutivo y Judicial.

El Gobierno nacional ignoró la resolución de la corte sobre el caso del ex – procurador de Santa Cruz, Eduardo Sosa, e intenta a través del gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, controlar la provincia no acatando las órdenes de la Corte. En segundo lugar, la autorización para extraditar al ex guerrillero chileno Galvarino Apablaza, tensó las relaciones con nuestro país vecino.

Para solucionar la primera situación, hay dos proyectos presentados: uno, donde se propone la intervención de la provincia; la segunda, propicia una menor intervención, sin desplazamiento de ninguna autoridad local, al solo efecto de reubicar a Sosa en sus funciones. Sin embargo, la situación se tensa y no se está respetando la decisión del máximo tribunal.

Por otra parte, el ex líder del FPMR, Sergio Apablaza Guerra, acusado de asesinato en Chile, abrió un nuevo foco de conflicto con el país trasandino que exige su extradición, mientras que la presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, decide si lo extradita o le otorga asilo político.

Los festejos por el Bicentenario de la independencia de Chile eran una excelente oportunidad para continuar con las relaciones bilaterales que comenzaron con el período de la ex presidente de Chile, Michelle Bachelet. Sin embargo, un fallo de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, puso al gobierno argentino en tensión con su par chileno que no le concedió ninguna entrevista. Un cambio de escenario inesperado pero que nuestro gobierno suele tener con otros pares (Estados Unidos, China, entre otros).

El canciller Héctor Timerman señaló ayer que el gobierno nacional no se va a “apurar” en la resolución de la situación del ex guerrillero chileno y confió en que esta cuestión no “alterará” la relación con Chile. A pesar de ello, la solución política era una decisión salomónica y no tensar la cuerda innecesariamente. Aún se está a tiempo, pero ya se mostró la hilacha.

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